La composta es el círculo virtuoso del huerto casero: los desperdicios de la cocina se convierten en el suelo que alimenta la próxima cosecha. En el trópico el proceso es rápido; bien manejado, no produce olores ni plagas.
Qué entra y qué no
En términos simples: lo vegetal crudo entra; lo animal y lo grasoso queda fuera.
- Sí: cáscaras de frutas y vegetales, café con filtro, cáscara de huevo, hojas secas, recortes de grama.
- No: carnes, lácteos, grasas y alimentos cocinados con aceite (atraen plagas).
El equilibrio verde y marrón
Toda composta sana mezcla material "verde" (húmedo, rico en nitrógeno: desperdicios de cocina) con "marrón" (seco, rico en carbono: hojas, cartón). La proporción práctica es un puñado de verde por dos de marrón. En clima húmedo como el nuestro, el marrón extra evita que la pila se vuelva lodosa y huela mal.
Del vertedero al huerto
La EPA estima que los desperdicios de comida son uno de los mayores componentes de la basura doméstica. Compostarlos reduce lo que su familia envía al vertedero y le devuelve, gratis, el mejor mejorador de suelo que existe. En nuestras instalaciones, la composta es parte del plan desde el primer día.
Cierre el ciclo en su propio patio. Solicite información.
Fuentes
EPA, guía de compostaje doméstico; JCA, programas de manejo de residuales orgánicos.

